Aquellas cosas que llamamos hechos no son tales no es un hecho que en mi pieza no haya un elefante, unicamente es un enunciado. Tendemos a creer que las palabras son cosas y que las oraciones son hechos, el hecho lo marcamos nosotros cuando lo subrayamos de entremedio de una cantidad de cruces, del cruce atómico que es el infinito; con un marcador resaltamos una oración.
Pero tampoco es del todo un hecho "ha caído el gobierno en no se donde" si no que somos nosotros lo que caprichosamente separamos de la infinita e inasible realidad algo tan puntual, pequeño y lineal como para que nosotros podamos pensar en ello.
Cuando la escritura cobra una dimension tal que nos convence de su condición fáctica estamos frente al milagro de la vida, siendo mucho más banal, por eso nos emocionan las tragedias particulares y no tanto las generales, de ahí que cuando uno ve 17 veces repetida la tragedia de los mineros se olvida de la crisis internacionál que dejo a millones sin casa
Reflexiones tomadas (robadas) de Alejandro Dolina y Jorge Dorio en La venganza
Un post cada 7 meses, voy bien de bien
ResponderEliminar